martes, 29 de octubre de 2013

Si alguna vez me vengo a vivir a Francia, Lyon será la ciudad elegida.

Si alguna vez decidiese mudarme a Francia, creo que me inclinaría antes por Lyon que por París.

Lyon es una ciudad increíble. Para empezar, es la segunda ciudad más grande de Francia, tiene más de 120.000 estudiantes, y encima está más al sur.

La ciudad es preciosa: cruzada por dos ríos, el Rhône y el Saône, y repleta de puentes, tiene un encanto que yo al menos no acabo de encontrarle a París. Es verdad que París es preciosa, pero para mi gusto es más impersonal que Lyon, menos cercana. En cambio, Lyon tiene un encanto que hace que desde el momento uno te guste. El viejo Lyon, con influencia italiana, está repleto de casas, pasajes, y calles estrechas con cafés y tiendas preciosas.

Además, a las orillas del río han hecho un paseo precioso, en el que puedes hacer un pic-nic, deporte, o simplemente pasear. Nosotros alquilamos unas bicis (1,5 € por 24 horas de uso!!!!), y nos dedicamos a recorrer la ciudad. Por otro lado, el parque de la Tête d'Or, con animales de toda clase (leones, pandas enanos, ciervos, monos...) y con lagos y jardines preciosos, es otro de los muchos sitios que me han encantado.

La ciudad, a pesar de ser cara en comparación con España, no tiene nada que ver con los precios tan asquerosamente caros que hay en París. Está muy bien organizada con respecto al transporte público, y además tiene un tamaño que permite recorrer gran parte a pie.

No sé si ha sido por culpa de lo muchísimo que me he reído gracias a Carmen y a Aurora, por lo que me he divertido, por el tiempo tan maravilloso que ha hecho, por la de cosas diferentes que he visto, o simplemente porque siempre que se viaja en buena compañía se recuerda todo de una forma especial, pero Lyon me ha enamorado.

Mañana toca salir hacía Londres, espero que todo vaya igual o mejor :)
















































domingo, 20 de octubre de 2013

Château de Versailles

Hace bastantes años que vine por primera vez a París. Como era un viaje de estudios, con alumnos adolescentes poco preocupados por la cultura, fuimos a Disney antes que a otros sitios más culturales, como el Louvre (que todavía no conozco) o el Château de Versailles. Más tarde volví haciendo un interrail, y tampoco pudimos conocer todo en profundidad porque sólo estábamos unos días en París y no daba tiempo a verlo todo.

Esta vez, que vivo aquí desde hace un mes, ya tocaba conocer uno de los sitios que más ganas tenía de visitar. Ayer, fui con Rebecca y Eeva (erasmus alemana y finlandesa), a conocer, por fin, el Château de Versailles. A parte de ser inmenso, los jardines son una auténtica maravilla.

Inevitablemente me tuve que acordar de mi señor padre. Cuando estás paseando por los jardines, escuchas en casi todas partes música clásica, y no pude evitar pensar lo mucho que le gustaría venir (cuando venga a París intentaré buscar la forma de que al menos puedan conocer los jardines...).

Para los menores de 25 años el palacio es gratuito, y hay que pagar 6,5 € para entrar en los jardines y poder ver los espectáculos de agua que se hacen, en algunas fuentes cada 10 minutos, y en la fuente de Neptuno, entre las 17:20 y las 17:30.

Mientras tanto, como quedan todavía bastante para que empiece a tener visitas, os dejo para los interesados algunas de las fotos y vídeos que hice.












Para que veáis que tengo amiguitos de verdad, foto de Eeva (la que mira a la cámara) y de Rebecca.