Lyon es una ciudad increíble. Para empezar, es la segunda ciudad más grande de Francia, tiene más de 120.000 estudiantes, y encima está más al sur.
La ciudad es preciosa: cruzada por dos ríos, el Rhône y el Saône, y repleta de puentes, tiene un encanto que yo al menos no acabo de encontrarle a París. Es verdad que París es preciosa, pero para mi gusto es más impersonal que Lyon, menos cercana. En cambio, Lyon tiene un encanto que hace que desde el momento uno te guste. El viejo Lyon, con influencia italiana, está repleto de casas, pasajes, y calles estrechas con cafés y tiendas preciosas.
Además, a las orillas del río han hecho un paseo precioso, en el que puedes hacer un pic-nic, deporte, o simplemente pasear. Nosotros alquilamos unas bicis (1,5 € por 24 horas de uso!!!!), y nos dedicamos a recorrer la ciudad. Por otro lado, el parque de la Tête d'Or, con animales de toda clase (leones, pandas enanos, ciervos, monos...) y con lagos y jardines preciosos, es otro de los muchos sitios que me han encantado.
La ciudad, a pesar de ser cara en comparación con España, no tiene nada que ver con los precios tan asquerosamente caros que hay en París. Está muy bien organizada con respecto al transporte público, y además tiene un tamaño que permite recorrer gran parte a pie.
No sé si ha sido por culpa de lo muchísimo que me he reído gracias a Carmen y a Aurora, por lo que me he divertido, por el tiempo tan maravilloso que ha hecho, por la de cosas diferentes que he visto, o simplemente porque siempre que se viaja en buena compañía se recuerda todo de una forma especial, pero Lyon me ha enamorado.
Mañana toca salir hacía Londres, espero que todo vaya igual o mejor :)












Javi! soy Luna, con un blog así es inevitable seguirte! Yo también tengo uno, pero lo tengo abandonado, me has animado a plantearme retomarlo en Chambéry! Un besote!
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